¿Si es verdad que en Cali se están reforzando el PAE y la JUDI?
- Elkin Pelaez

- 20 jul 2025
- 2 Min. de lectura
Lo que se sabe, te dejará sorprendido.

En un paso significativo hacia una gobernanza más participativa en educación, el Distrito de Santiago de Cali reinstaló recientemente la Junta Distrital de Educación (JUDI). Este órgano, compuesto por representantes de instituciones educativas, docentes, estudiantes y entidades de control, busca elevar el nivel de deliberación y supervisión en las políticas educativas. El restablecimiento de la JUDI ha sido recibido positivamente por la comunidad escolar como una herramienta de rendición de cuentas.
Paralelamente, la Secretaría de Educación Distrital celebró su primera Mesa Pública del Programa de Alimentación Escolar (PAE) 2025, presentando cifras que señalan un impacto considerable. Se reportó que 140.364 estudiantes reciben el complemento AM–PM en 337 sedes, mientras 43.618 lo hacen en jornada única en 199 sedes. Además, se han conformado 140 comités de Alimentación Escolar (CAE) en 48 escenarios educativos.
De cara a la veracidad de estos avances, las autoridades expusieron detalles sobre proveedores adjudicados—como la Unión Temporal Compromiso con la Infancia 2025—y mejoras en infraestructura en cocinas de diversos colegios, incluidos escenarios modernizados desde febrero y una sede proyectada para completar obras en octubre.
Esta información se complementó con testimonios en redes sociales de funcionarios que reforzaron la formalidad y transparencia del proceso. No obstante, algunos sectores hacen notar que las cifras, pese a su magnitud, requieren mayor evidenciación en campo. Zona rural y sedes con alta concentración de población migrante —15.552 venezolanos, 880 indígenas y más de 17.000 afrodescendientes— presentan retos logísticos. Hasta ahora, los datos presentados no detallan inspecciones externas ni evaluación de la calidad nutricional en sitio real. La comunidad pide, por lo tanto, más controles independientes y auditorías que verifiquen el cumplimiento “de boca en boca” en cada sede.

En conclusión, ambas acciones —la reinstalación de la JUDI y los avances en el PAE— representan un paso adelante en la política educativa caleña. Sin embargo, la consolidación de sus beneficios dependerá del seguimiento real, la transparencia y la participación activa de veedores sociales y autoridades locales. La expectativa ciudadana es que estas iniciativas se traduzcan en cambios tangibles, no solo en cifras, y abonen a una educación más inclusiva y responsable.
Profes al Aula. Diversas fuentes.








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