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La herencia que deja Quintero y la desoladora realidad de los colegios en Medellín

Es la desidia total por la educación en Medellín y la lamentable situación de las infraestructuras escolares la que demuestran que Quintero falló


Foto El Colombiano.com I. E. La Independencia, comuna 13-San Javier. FOTO Edwin Bustamante.


Fueron varias las promesas que Daniel Quintero le hizo a la ciudad en época de campaña hace ya 4 años. Con una votación de más de 303.137 superando al segundo en la lista a la alcaldía Alfredo Ramos fue elegido a la Alcaldía de Medellín con promesas de campaña que se presumía iba a cumplir y donde todo el sector docente esperaba con ansias. Dentro de esas promesas estaban las más relevantes en el área de la educación: Mejorar la infraestructura educativa, participación de los docentes en la toma de decisiones de inversión educativa y mejorar la calidad de todo el sistema. Lo que no sabía el alcalde, era que su administración daría un vuelco total hacia la decidía administrativa y que esas promesas se quedarán en eso, en promesas.


Foto El Colombiano.com I.E. Gilberto Alzate Avendaño. Aranjuez Medellin.


En los últimos años, Medellín ha enfrentado una alarmante situación en materia educativa, marcada por el deterioro de sus colegios y la falta de atención por parte del alcalde Quintero. Eso sin mencionar, que Medellín hoy, no tiene reservas para pagar algunos servicios educativos como la vigilancia y el aseo en los colegios. El 75% de la infraestructura educativa en Medellín esta que se cae, mientras los estudiantes reciben sus clases en salones totalmente deteriorados. Los jóvenes deberían recibir una educación de calidad en un entorno propicio para el aprendizaje, en la actualidad muchos se encuentran lidiando con infraestructuras en ruinas y recursos insuficientes, con paredes y muros en estado de derrumbe inminente.


Miremos el preocupante estado de los colegios en Medellín que ha desatado la mala administración del alcalde, quien ha descuidado la educación de la ciudad, porque definitivamente, no lo importó. Un caso relevante y que deja muy preocupado a la ciudad son los colegios Javiera Londoño del centro y Álzate Avendaño de Aranjuez, colegios en ruina total donde los hongos en las paredes y la falta de techo en los salones dejan la calidad educativa aportas de su extensión.


Podemos decir, casi que, a ciencia cierta, que el abandono de una verdadera política escolar que venía siendo exitosa en la ciudad y que fue demeritada por Quintero, refleja uno de los aspectos más evidentes de esta administración. Es la desidia total por la educación en Medellín y la lamentable situación de las infraestructuras escolares la que demuestran que Quintero falló.


Además del deterioro físico, la falta de mantenimiento y la ausencia de inversiones en infraestructuras adecuadas reflejan la falta de interés y compromiso de la administración de Quintero hacia la educación. La misma Secretaría de Educación cuestionada hasta por la misma justicia dan cuenta de lo que deja el alcalde. Es inaceptable que los estudiantes deban aprender en entornos desfavorecidos que socavan su bienestar y obstaculizan su desarrollo académico. Quintero se ha quedado en multiplicar su eslogan “Medellín el Valle del Software” sin importarle en nada la calidad institucional.


Recursos insuficientes y docentes desmotivados son otros de los aspectos alarmantes junto con la escasez de recursos educativos básicos que deja como herencia Quintero Calle. Los colegios en Medellín carecen de libros de texto actualizados, materiales didácticos y tecnología adecuada para el aprendizaje, aquí podemos decir que Quintero también falló. Esta falta de recursos limita la capacidad de los profesores para ofrecer una educación de calidad y priva a los estudiantes de oportunidades fundamentales para superar pruebas como PISA o cualquier otro tipo de prueba nacional. El alcalde pensó que con la entrega de 5.500 computadores a un solo grupo de la población estudiantil era suficiente para dar un parte de calidad a toda la ciudad: la foto quedó muy bonita pero el resto de la población educativa se quedó en veremos.





De acuerdo con un informe de la Revista Semana del 6/03/2022 donde se tomó como referencia la problemática del Colegio Javiera Londoño de Medellín, se le preguntó al secretario de Infraestructura Educativa por la problemática, quien manifestó que: “los problemas están vigentes a razón de que en los años anteriores las administraciones no invirtieron el dinero para asegurar el estado de los colegios.” Lo que demuestra la negligencia administrativa en toda su dimensión. La mejor defensa para mostrar la mediocridad es echarles la culpa a las administraciones anteriores y no ver el presente y el futuro como retos administrativos.


Sin embargo y con una luz de esperanza, el alcalde lanzó ante los medios educativos de la ciudad una posible inversión de 17.700 millones de pesos en infraestructura educativa, dineros que solo se están materializando en el último trimestre de su administración, muy conveniente en plena época de campaña electoral. La pregunta que nos deja a todos los medellinenses es: ¿por qué no agilizó antes esta inversión?, ¿por qué espero hasta plena campaña electoral? Quintero perdió las elecciones, pero también perdió su prestigio ante todo el sector educativo de la ciudad.


Además, la mala administración del alcalde Quintero también ha llevado a una desmotivación generalizada entre los docentes. La falta de apoyo y reconocimiento por parte de las autoridades municipales ha provocado la disminución de la calidad educativa. Los maestros, piezas fundamentales del sistema educativo, se sienten desvalorizados y desatendidos, lo que repercute directamente en el aprendizaje de los estudiantes, descontentos por los cuales se creó otro sindicato de Directivos docentes en la ciudad: SINDIDMED – Sindicato de Directivos Docentes de Medellín.


En consecuencia, la herencia que nos deja Quintero es una Educación de mala calidad donde los estudiantes se ven privados de una educación digna, limitando sus oportunidades y perpetuando la desigualdad social. Esto afecta no solo sus perspectivas de empleo y desarrollo personal, sino también la capacidad de Medellín para competir en una economía globalizada.


Foto Caracol.com


Esperamos que la próxima administración, que será asumida por Federico Gutiérrez, tome medidas inmediatas y efectivas para recuperar la ciudad y abordar la situación de infraestructura educativa y de calidad docente como temas prioritarios y que la política pública en educación tome su rumbo. Es necesario destinar recursos suficientes para mejorar las infraestructuras escolares, proporcionar los materiales y tecnología necesarios, y motivar a los docentes con programas de capacitación y reconocimiento adecuados. Medellín, debe volver a ser la más educada.


 

Fuente: Elkin Peláez. Corporación Profes al Aula.

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